Más testimonios gráficos sobre cierre de Curso de Teatro en CNR: 16 de diciembre de 2012
"NO HAY CELDA TAN AISLADA COMO PARA EXCLUIR AL SEÑOR”
Ciudad del Vaticano, 23 octubre
2013 (VIS).-
Antes de la Audiencia General el
Santo Padre ha recibido, en el Aula Pablo VI, a los participantes del Congreso
Nacional de Capellanes de las Cárceles italianas.
Francisco ha aprovechado ese
momento para pedir a los presentes que hicieran llegar su saludo a todos los
presos. “Decidles que rezo por ellos, rezo al Señor y la Virgen para que puedan
superar positivamente este periodo difícil de sus vidas. Que no se desanimen,
ni se cierren, porque el Señor está cerca de ellos, no está fuera de sus celdas
sino dentro. También él -ha dicho- es prisionero de nuestro egoísmo, de
nuestros sistemas, de tanta injusticia, porque
es más fácil castigar a los más débiles mientras los peces grandes nadan
libremente en el agua. Ninguna celda está tan aislada como para excluir al
Señor”.
El Papa ha contado la relación de
amistad que mantiene con un preso de Buenos Aires y ha dicho a los capellanes
que su ministerio comprometido e importante, “expresa una de las obras de
misericordia, hace visible la presencia del Señor en las cárceles y en las
celdas. Sois signo de la cercanía de
Cristo a estos hermanos que necesitan esperanza -les harecordado-.
Recientemente habéis hablado de una justicia de reconciliación y de esperanza,
de puertas abiertas, de horizontes. Esto no es una utopía, se puede conseguir.
No es fácil, porque nuestras debilidades
están por todas partes, el diablo está por todas partes y las tentaciones están
por todas partes, pero -les ha animado- hay que intentarlo”.
Así venimos constatando los docentes de
Primaria y Secundaria que ejercemos desde hace muchos años en los diversos
Establecimientos Penitenciarios del país.
Primero ocurrió el imprevisto traslado del
CNR masculino que funcionaba en el ex Hospital Musto hacia el derruido edificio
de la Cárcel Femenina, en la zona de Tres Cruces. (En realidad fue una especie
de trueque: las mujeres pasaron a alojarse luego en Colón).
Después, fue clausurada Cárcel Central.
Pocos días después, fue disuelto el CNR
masculino recién mencionado.
“No escapa a nuestro conocimiento” que el
Área Educativa fue, es y será una estructura institucional inserta en otra, de
diferente perfil, objetivos, intenciones y actos. Pero tampoco perdemos de
vista en ningún momento que, como ciudadanos/as
y trabajadores/as del mismo sistema, tenemos derecho a ser
respetados/as, siquiera en lo que atañe a una mínima información acerca de la
realidad en la que interactuamos.
En ninguno de los tres casos se nos
plantearon razones - ni aparentes ni falsas ni medianamente sensatas-, es
decir, las autoridades esgrimieron un procedimiento despojado de toda ética,
justamente con quienes se supone estamos representando las formas más depuradas
de la ética; en otras palabras, la Autoridad reinstala la práctica del doble
discurso, la doble moral.
Y, agravando su actuación, establece una
lectura cuasi-subliminal (considerando especialmente a los sujetos actores)
traducible en forma un poco improvisada como: “aunque todo esfuerzo puede ser
destruido por motivos de interés superior y por lo tanto es inútil, hay que
montar la escena del esfuerzo de invariable final feliz. Hay que vender bien la
idea de que la cárcel rehabilita; hay que mostrar que el Estado no es
indiferente”. Una lectura que a los/las docentes nos indigna -porque es un
desenmascaramiento de la esencia del poder- pero no nos asusta porque, en
definitiva, la incertidumbre es la médula de nuestra profesión.
¿De qué asombrarnos? A principios del siglo
XX ya lo registraba Kafka. La humanidad no ha evolucionado, a pesar de los
signos políticos con los que pretendamos aliviar la situación.
Curiosamente, el autor de “Un mundo feliz”, Aldous
Huxley, dijo: “Los hechos no dejan de existir sólo porque se los ignore”. Y
esto a propósito de que, cualquiera sea el escenario que nos convoque y
cualquiera la caprichosa evaluación u ocultamiento que de los hechos se
produzca, siempre estaremos alineados con “la posibilidad de”.
Nadie podrá
atreverse a decir si éste fue el instante en que se produjo un click significativo
para algunas de las personas que aparecen en las siguientes fotos (tanto
docentes como internos). Ni siquiera la Autoridad. Pero lo hizo y desmanteló
CNR.
A pesar de la consecutiva descapitalización como
experiencia institucional de formación de jóvenes vulnerables, sean ellas un testimonio objetivo de que siempre hay que seguir atravesando esa línea
difusa que deslinda lo posible de lo imposible.
Mónica, Flavia y Sol junto al joven premiado.
Entrega de Premios al Grupo de Teatro en CNR
Toda la Compañía, con familiares, amigos y docentes.
“En nombre de una racionalidad organizativa el cuerpo sufre
en la sociedad moderna la inscripción disciplinaria”.
“El cuerpo está también directamente inmerso en un campo
político; las relaciones de poder operan sobre él una presa inmediata; lo
cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos,
lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos"
Vigilar y castigar
Michel Foucault
RAYADOS ESTAMOS TODOS: PENSAR LA SALUD MENTAL EN CLAVE DE DERECHOS
HUMANOS
Azul Cordo
09.10.2013
Si hay algo que se aprende
compartiendo una mañana en Radio Vilardevoz es que todos estamos locos. Por
suerte. Porque sin esas lentes el mundo se vería mucho más aburrido, mucho más
sinsentido. Aceptar nuestra locura y volverla una herramienta transformadora
nos permite lograr un grado de sensibilidad necesario en esta coyuntura tan
egoísta que nos tocó.
Sin embargo, la lógica manicomial
nos rodea, nos circunda, nos envuelve. Y medicamos, muchas veces en forma
abusiva, a quien diagnosticamos bajo alguna patología. Luego, esa patología nos
define, se vuelve nuestra carta de presentación: "Hola, soy José y soy
bipolar", "Hola, soy Melissa y soy border, un rato estoy eufórica y
luego me deprimo".
Jamás en el patio de la
Policlínica del Hospital Vilardebó, donde circula la buena núsica que sale de
los parlantes de la radio, conocí a alguien con una patología. Ni nadie me
preguntó la mía.
El universo de colores, alegría,
historias compartidas, rincones para charlar, para jugar, para pintar, para
escucharnos, que construye desde hace más de 15 años Radio Vilardevoz, ha
expandido sus fronteras y excede ampliamente a Millán 2515.
Los locos y las locas estamos en
todos lados. Solo que algunos tenemos diagnóstico y otros no.
La Salud Mental es un derecho
humano. Y desde esa perspectiva trabaja este colectivo de radialistas. Una
perspectiva, por lo tanto, que apunta a que nos empoderemos, a que no nos vean
como desiguales y, a la vez, a que valoremos nuestras diversidades.
El enfoque de derechos debe ser
pensado desde el derecho a la salud y, por ende, a la salud mental.
Eso debería suponer prácticamente
un nulo encierro: la desmanicomialización -tan difícil de pronunciar, pero más
aún difícil de lograr por parte de las instituciones sanitarias-.
Y no es solo el encierro. La desmanicomialización es también generar
condiciones habilitantes para que las personas que pasaron por algún tipo de
tratamiento e internación, cuenten con acceso a un trabajo digno, revinculación
social y acceso al derecho a la cultura y a la educación. La
manicomialización es la medicalización de las patologías, en lugar de tejer
redes sociales de contención y afecto, que es lo que más cura.
La Asamblea Instituyente por
Salud Mental, Desmanicomialización y Vida Digna, que convocó a la Marcha por la
Salud Mental este jueves 10 de octubre, propone la desmanicomialización,
entendiéndola como una forma de "desestigmatizar la locura".
"Entendemos la lógica manicomial como una lógica de normalización
y homogeneización, lógica victimizante, estigmatizante, de producción de
aislamiento y soledad. Consideramos que la lógica manicomial no sólo está
ubicada en el espacio hospitalario, entre muros o rejas, sino también en las
formas de relacionamiento y la construcción de identidades vulneradas",
afirman.
"Ante esta realidad, se hace
necesario promover prácticas sustitutivas humanizantes, participativas,
creativas y transdisciplinarias, a través de la profundización del modelo de
atención comunitario, que tenga en cuenta los siguientes puntos: vivienda digna
para las personas que egresan de internaciones, apoyar un sistema de cuidados
adecuados, generación desde el Estado y con regulación de éste de más centros
de rehabilitación y dispositivos de sostén social, des-hospitalización adecuada
y progresiva, condiciones para la inclusión laboral".
Y también reclaman tener una vida
digna, promoviendo "el ejercicio de la vida desde la autonomía, la
libertad, la singularidad y la acción transformadora, que garantice el acceso
pleno a condiciones de vida digna", contra la "mercantilización de la
salud"; por una Ley de Salud Mental; por la despatologización de los modos
de existencia no-hegemónicos; por la participación y restitución de derechos de
los usuarios y usuarias de la salud.
El Colectivo Vilardevoz propone y
habilita espacios creativos. Además de la radio, generan talleres de escritura
y de otras artes.
Las poesías allí son el pan de
cada día. Varios y varias artistas se escuchan a través de sus micrófonos.
Para entender esto de los efectos
de la manicomialización, o cómo se ve un hospital psiquiátrico, comparto el
poema "El hospital" de Carolina Miguel:
El hospital
Entre estas paredes se juntan
verdades trastornadas,
mentes agotadas,
patologías confirmadas,
credos desterrados,
ambiciones denegadas,
luces y sombras,
gritos que aturden,
y nos vemos errantes en este lugar
viendo llegar las palomas
como queriendo pedir
nuestra libertad.
Carolina Miguel set, 2013.
Radio Vilardevoz
De: uy.press- Agencia Uruguaya de Noticias
La locura no se puede
encontrar en estado salvaje. La locura no existe sino en una sociedad, ella no
existe por fuera de las formas de la sensibilidad que la aíslan y de las formas
de repulsión que la excluyen o la capturan.
“Por todos los niveles de la sociedad moderna existe un tipo de
'prisión continua', desde las cárceles de máxima seguridad, trabajadores
sociales, la policía, los maestros, hasta nuestro trabajo diario y vida
cotidiana. Todo está conectado mediante la vigilancia (deliberada o no) de unos
seres humanos por otros, en busca de la 'normalización'.
Usted es peligroso (entrevista a Michel Foucault)
Traducción del francés: Lic.
Mariano Talanchuk
«Vous êtes dangereux»,
Libération, n° 639, 10 juin 1983, p. 20. Republié dans Michel Foucault, Dits et
écrits. 1954-1988. Tome IV:
1980-1988, Paris, Éditions Gallimard, p. 522-524.
Encarcelado por el robo de
ochocientos francos, cosa que negó, Roger Knobelspiess fue beneficiado por la
libertad condicional. Arrestado nuevamente por robo, fue encerrado en una
cárcel de máxima seguridad, desde donde inicia la denuncia. Su lucha le trae la
popularidad entre periodistas, intelectuales y artistas. Un comité, del cual M.
Foucault no fue parte, se constituye para que el proceso sea revisado, y le
solicita a M. Foucault realizar el prefacio de su libro Q.H.S.: Cárcel de alta
seguridad (Paris, Stock, 1980). Cuando la izquierda llega al poder, Roger
Knobelspiess es nuevamente juzgado y liberado. Arrestado nuevamente al poco
tiempo por un atraco, aquel que había sido el símbolo de la falta de igualdad
de la justicia se convierte ahora en la imagen de la laxitud de la izquierda y
de la irresponsabilidad de los intelectuales. M. Foucault responde aquí a esta
campaña.
Si hablamos de sorpresas,
efectivamente he sido sorprendido. No por aquello que pasó, sino por las
reacciones, y por la fisonomía que éstas le dieron al evento.
¿Qué es lo que ocurrió? Un hombre
es condenado a quince años de prisión por un atraco. Nueve años después, el
Tribunal Penal de Ruán declara que la condena de Knobelspiess es
manifiestamente exagerada. Liberado, viene de ser culpado nuevamente por otros
hechos. Y es así que toda la prensa grita por el error, por el engaño, por la
intoxicación. ¿Pero contra quién grita? Contra aquellos que habiendo pedido una
justicia más mesurada, contra aquellos que habían afirmado que no está en la
naturaleza de la prisión el transformar a un condenado.
Veamos algunas cuestiones
simples:
1) ¿Dónde está el error? Aquellos
que intentaron plantear seriamente el problema de las prisiones lo dijeron
después de algunos años: la prisión fue creada para castigar y corregir.
¿Castiga? Puede ser. ¿Corrige? Ciertamente que no. Ni reinserción ni formación,
sino constitución y reforzamiento de un “ambiente delictivo”. Quien entra a
prisión por el robo de unos miles de francos tiene más posibilidades de salir
como un gangster que como un hombre honesto. El libro de Knobelspiess lo
muestra bien: la prisión dentro de la prisión, las cárceles de alta seguridad
en las que se corre el riesgo generar resentidos sociales con posturas
radicales. Knobelspiess lo ha dicho, nosotros lo hemos dicho, y había que
divulgarlo. Los hechos, tal como los podemos conocer, corren el riesgo de
confirmarlos.
2) ¿Quién ha sido engañado?
Evidentemente todos aquellos que quisieron creer que una buena temporada en la
cárcel siempre puede ser útil para reencausar a un muchacho peligroso o evitar
la reincidencia.
Igualmente aquellos que han
querido creer que los quince años de prisión de Knobelspiess por un hecho poco
claro podría ser un gran beneficio para él y para otros como él. La gente que
ha sido engañada por aquellos que quieren una justicia tan escrupulosa como sea
posible, como así también por aquellos que creen que los castigos, aunque sean
poco examinados mejoraron la seguridad.
3) ¿Dónde está la intoxicación?
Solyenitzyn tiene una frase maravillosa y dura: “Habría sido necesario, dijo,
desconfiar de aquellos líderes políticos que tienen el hábito de enorgullecerse
de sus prisiones”. Existe toda una literatura de pacotilla y un periodismo
chato que practica a la vez al amor a los delincuentes junto al pánico extremo
ante la delincuencia. El héroe truhán, el enemigo público, el rebelde
indomable, los ángeles negros… Se publican con el nombre de grandes asesinos o
de gángsters célebres estos libros reescritos –o más bien escritos- por los
editores, que hacen las delicias de los medios de comunicación. Pero la
realidad es bien otra: el mundo de la delincuencia y de la prisión es duro,
mezquino, envilecedor. Esas heroizaciones ambiguas son peligrosas, pues una
sociedad no necesita amar u odiar a sus criminales, sino saber lo más
exactamente posible qué es lo que castiga, porqué castiga, cómo lo hace y con
qué efectos. Ellas (las heroizaciones) también son peligrosas pues nada es más
fácil de alimentar por estas exaltaciones problemáticas, que la sensación de
inseguridad, donde las violencias se exasperan, tanto de un lado como del otro.
4) ¿Dónde está el coraje? Está en
la seriedad que aporte el preguntar y repreguntar sin cesar sobre estos
problemas, que se encuentran entre los más antiguos del mundo: la justicia y el
castigo. Una justicia nunca debe olvidar cuán difícil es ser justo y fácil ser
injusto, qué trabajo demanda descubrir un átomo de verdad y cuán peligroso es
su abuso de poder. Esa fue la grandeza de sociedades cómo la nuestra: después
de siglos, a través de discusiones, polémicas, también errores, ellas son
interrogadas sobre la manera en que la justicia debe ser dicha, es decir
practicada. La justicia –hablo aquí de la institución sirve eventualmente al
despotismo si quienes la ejercen y aquellos que ella misma protege no tiene el
coraje de problematizarla. El trabajo del actual Ministro de Justicia francés
(Robert Badinter) por repensar el sistema penal mas ampliamente de lo que lo ha
sido hasta ahora, es desde este punto de vista importante. En todo caso, los
magistrados y jurados de Ruán han sido fieles a esa tradición desde que han
manifestado como desmesurada la pena inflingida a Knobelspiess. Desmesurada e
incorrecta para todo el mundo.
5) ¿Dónde están los peligros? Los
peligros están en la delincuencia. Los peligros están en los abusos del poder.
Y están también en la espiral que los une y realimenta. Se debe atacar todo
aquello que pueda reforzar la delincuencia. Se debe atacar también todo
aquello, que por la manera de castigar, podría reforzarla.
En cuanto a usted, para quien un
crimen de hoy justificaría un castigo mañana, usted no sabe razonar. Más aún,
usted es peligroso para nosotros y para usted mismo, si por lo menos, como
nosotros, usted no quisiera encontrarse un día bajo el peso de una justicia
adormecida en sus arbitrariedades. Usted es también un peligro histórico. Pues
la Justicia debe siempre cuestionarse a sí misma, de la misma manera que una
sociedad no puede vivir sino de la presión que ejerce sobre sí misma y sus
instituciones.
“En nombre de una racionalidad organizativa el cuerpo sufre en
la sociedad moderna la inscripción disciplinaria”.
“El cuerpo está también directamente inmerso en un campo
político; las relaciones de poder operan sobre él una presa inmediata; lo
cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos,
lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos"