domingo, 4 de agosto de 2013

A las adolescentes primero las vejamos; después las encarcelamos. Nosotros, los adultos, los puros.


Agradecemos a Salomón Reyes nos haya acercado esta información
que con gusto colaboramos en difundir.
























Criminalizar a la juventud para invisibilizar la indiferencia o el abuso de los adultos sólo puede serenar a las mentalidades cómplices.











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